[vc_row][vc_column width=»1/4″][us_single_image image=»9427″ size=»tnail-1×1″ style=»outlined»][vc_empty_space height=»12px»][vc_column_text]

Querida BIOCONSULTORA:

Soy una araña, una araña normal…con sus 8 patas y sus cosas…. El caso es que me han descubierto hace poco (maldita la hora, con lo tranquila que vivía yo) ¡y mi descubridor montó un escándalo!, no sé qué de un sombrero seleccionador y un niño mago… Al final me ha puesto un nombre rarísimo Eriovixia Gryffindori, desde entonces siento la necesidad de clasificar a los animales en 4 grupos. No sé a qué viene esto.  

GRIFFINDORF!!! DIGO… GRACIAS 

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_column_text]

Querida araña: Enhorabuena por partida doble, no solo te han descubierto, ¡a ti te ha descubierto un friki!

Para explicarte tu nombre, lo primero que tenemos que saber es cómo se construyen los nombres científicos. El sistema lo popularizó Linneo allá por el 1700. Él intentó nombrar todas las especies de animales, plantas y minerales que se conocían mediante un sistema binomial, es decir, con 2 nombres. El sistema ya estaba inventado, pero casi nadie lo usaba hasta que Linneo hizo todo el trabajo sucio. De esos dos nombres, el primero es inamovible, lo pone gente listísima, y nos informa del género del animal. El segundo nombre es otro tema, lo decide quien descubre al animal. Suele ser descriptivo, para que sea más fácil de recordar, pero no tiene porqué. Por ejemplo, el Populus alba es un ALAMO (género POPULUS) BLANCO (ALBA en latín). Otro ejemplo: el Pingüino Adelia, Pygoscelis adeliae, lo descubrió un señor que estaba enamoradísimo de su mujer, que se llamaba, efectivamente, Adelia, y así llamó a este pingüino del género Pygoscelis.

Según esto ya sabemos dos cosas de ti. Eres una araña del género Eriovixia y hay algo en ti que a tu descubridor le recordó a Harry Potter. La forma de tu cuerpo recuerda al Sombrero Seleccionador, encargado de clasificar a los alumnos de Hogwarts en 4 casas, y que perteneció a Godric Gryffindor. Esto no solo pasa con animales vivos, ni los extintos están a salvo. Hace poco descubrieron un cráneo de dinosaurio, al que llamaron Dracorex hogwartsia por su gran parecido con los dragones de esta saga, busca una foto del cráneo en la red (no, en tu red de araña no, en internet). Un fósil del lagarto Clevosaurus sectumsemper fue descubierto en un cajón olvidado de un aula de la Universidad de Bristol, y fue nombrado por el hechizo Sectumsempra, que fue descubierto en un libro olvidado en un aula de pociones. Tenemos también criaturas horribles homenajeadas en la avispa Ampulex dementor, que con su veneno paraliza a sus presas, como hacen los dementores con su beso. Algún representante del profesorado también le ha prestado su nombre a un animal; uno de los hombres más valientes que jamás hemos conocido, Severus Snape, tiene su homólogo en un cangrejo el Harryplax Severus.

Pero no solo los potterheads descubren especies nuevas. La saga por excelencia no podía estar mejor representada en la frikizoologia. El malo de la película es el Agathidium vaderi, un escarabajo muy redondito y muy negro, muy del lado oscuro. En México en 2009 descubrieron una polilla grandota, marrón y muy peluda que llamaron, como no podía ser de otra forma, Wockia chewbacca, no sabemos si será tan fiel o si han solo se parece por fuera (jejeje). En esta saga, existe una forma de vida microscópica, los Midiclonianos, que son los encargados de producir la fuerza e incluso pueden dar vida. Han descubierto un parásito que vive dentro de la mitocondria de las células de los ovarios (el orgánulo encargado de la energía en el órgano encargado de dar vida) de una garrapata y la han llamado Midichloria mitochondrii, esto sí que es hilar fino….

Elegir el nombre de una nueva especie es un gran poder, y como tal, conlleva una gran responsabilidad, que se lo pregunten a Filistata maguirei o Pritha garfieldi, primas tuyas nombradas en honor a dos actores que interpretaron a Spiderman. Tenemos también la Tritonia khalessi, una babosa marina similar a las trenzas que suele llevar la madre de dragones. Una avispa por cada casa de Juego de tronos. Animales que no guardan un tesoro, si no que lo son en sí mismos como el Aenigmachanna gollum, un pez de la India.

Ni los no frikis están exentos…. Todos tenemos en la retina un gen llamado Pikachurina, encargado del impulso eléctrico necesario para la visión (esto no es un nombre científico, pero no podíamos dejar pasar la oportunidad de nombrarlo).

Esto sería el cuento de nunca acabar, necesitaríamos la Tardis del Dr. Who para volver atrás en el tiempo y poder dedicarle una vida entera.

Los nombres que se le dan a especies nuevas pueden no parecer muy importantes, pero el fenómeno fan cada vez es mayor, y solo el hecho de elegir un nombre con gancho puede dar a la especie más visibilidad, cosa muy importante para su conservación y la de su entorno. Así que disfruta de tu nombre como si estuvieras en el baile de Navidad y tocaran las Brujas de McBeth (Si. Me temo que si yo tuviera que elegir el nombre de alguna especie nueva también sería una friki, ¡¡y a mucha honra!!

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]