[vc_row][vc_column width=»1/4″][us_single_image image=»8879″ size=»tnail-1×1″ style=»outlined»][vc_empty_space height=»12px»][vc_column_text]Querida bioconsultora de Animales exóticos 24h. Soy un Oso Panda Gigante (Ailuropoda melanoleuca). He oído que estáis pasando por una situación especial, y que una de las cosas que tenéis que hacer es mantener el distanciamiento social. El caso es que yo llevo casi 1 año sin encontrarme con otro Oso Panda, ¿no estaré yo también confinado y no me he enterado?

Un distante saludo.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_column_text]Querido Oso Panda: Situación especial es poco, está siendo un momento bastante duro en el que cumplir las medidas de seguridad es esencial para la salud de todos; y como bien dices mantener la distancia es una de las más importantes, aunque también una de las más difíciles de cumplir.

Puedes estar tranquilo, lo tuyo no es por motivos sanitarios. Te cuento. En cuanto a relaciones sociales, los animales se dividen en 3 grandes grupos: Animales Eusociales (los que ponen su vida al servicio de la comunidad), Animales gregarios (los que viven en grupo, manteniendo unas relaciones sociales estables en el tiempo), y Animales Solitarios (los que vivís solos). Dentro de esos grupos hay un gran abanico de posibles relaciones e interacciones sociales.

Los animales eusociales más conocidos son las hormigas y las abejas. Estas viven en grupos de miles de individuos. En ellos se pierde la individualidad, funcionan como un engranaje perfecto, en el que todos tienen una única función. Es más práctico, pero también más
aburrido. La rata topo desnuda (un animal espectacular, del que seguro que no es la última vez que hablamos) es el único mamífero que se conoce con este modelo de sociedad. Estos animales viven en madrigueras, mejor organizadas que la casa de muchos humanos que
conozco: tienen una estancia para almacenar comida, cámaras de descanso, una cámara para la hembra dominante, una que solo usan para los deshechos…. Y cuando 2 ratas topo se cruzan en uno de los túneles, la que ocupa un lugar de menor jerarquía se aplana contra el suelo, dejando que la otra le pase por encima. ¡¡Todo un ejemplo de respeto a tus mayores!!

Quizá a ti no te lo parezca, pero vivir en grupo tiene sus ventajas. De hecho, se piensa que el proceso de sociabilización animal surge como proceso evolutivo para aumentar las posibilidades de sobrevivir.

Los animales que cazan en grupo pueden tener acceso a piezas más grandes. Todos los que vemos el documental de la 2 sin dormirnos hemos visto como un grupo de leonas caza una jirafa. Hay que tener en cuenta que las jirafas macho pueden llegar a pesar 1400kg, y medir 6 metros, y las leonas rondan los 130 kg y miden menos de 1.5m, así que un poquito de ayuda
nunca viene mal.

Además, cazar en grupo permite a los animales crear estrategias. Las orcas, nadan en paralelo hacia un bloque de hielo donde sobre el que está su presa, y justo antes de llegar, se hunden todas a la vez, provocando una ola que tira a la presa del hielo.

Vivir en grupo también te permite despreocuparte un ratito de los niños, ya que una de funciones del grupo es el reparto de tareas.

Los animales que normalmente sirven de presa son los que mayores manadas forman. Todos están pendientes de si viene algún depredador, y todos pueden dar la señal de alarma. Además, algunos utilizan sus formas y colores para engañar a los depredadores. Piensa en un grupo de 100 cebras, pastando todas juntas. Los depredadores siempre eligen a su presa antes de empezar la carrera y muy rara vez cambian de objetivo. Lo que ocurre con todos esos culetes a rayas es que es muy difícil determinar dónde empieza una cebra y termina otra, así que a la hora empezar a correr, el ataque no está todo lo bien planificado que debería.

Y por último, pero no menos importante, aunque si un poco más egoísta, si somos muchos, la probabilidad de que me coman a mí, es menor. Es como el chiste:

“- ¿Sabes lo que haría para sobrevivir si nos encontramos con un oso?
– Tirarte al suelo y hacerte el muerto, ¿no?
– No, correr más que tú”

En el caso de los animales solitarios como tú, lo sois porque las ventajas de vivir en grupo a vosotros no os aportan nada. En tu caso, al comer bambú, no te hace falta ayuda para “cazarlo”, no necesitas una estrategia para conseguirlo, y no tienes un gran numero de
depredadores naturales de los que defenderte. En la etapa adulta, un Oso Panda como tú, tendrá contacto con menos de 10 individuos, y será únicamente en la época de reproducción.

En animales solitarios una vez pasada la cópula macho y hembra se separan y cada uno a lo suyo. Nadie hace un drama porque no le llaman y nadie se ofende si le hacen ghosting.

En cuanto a animales gregarios que mantengan un distanciamiento social únicamente en épocas de enfermedad, como nos pasa a los humanos ahora, hay pocos estudios. No es algo que suela ocurrir ya que, en la mayoría de los casos, el separarte del grupo aunque sea para no enfermar trae más peligros que quedarte. Podríamos decir que es peor el remedio que la enfermedad.

Sí se ha observado este comportamiento por ejemplo en murciélagos. Cuando están enfermos dejan de interaccionar con los demás miembros del grupo, se aíslan dentro de la cueva y duermen más. No tienen el horno para bollos.

Hay una especie de langosta que “analiza” la orina de sus compañeras, y si detectan algún rastro de enfermedad transmitida por el virus PaV1, se separa del grupo. Se arriesga a ser devorada, pero es que si se queda, la tasa de mortalidad de esta enfermedad es del 50%!!
Los Guppy y algunas aves, también guardan la distancia con los congéneres que parecen tener algún signo de enfermedad, pero esta distancia y nivel de interacción varía según el estado del propio animal. Si tiene un buen sistema inmune, no variará tanto su comportamiento, si está en un momento más vulnerable, mantendrá mayor distancia con el enfermo.

La mayoría de los primates tienen un comportamiento de aseo social. Se ha observado, que, a la hora de elegir un compañero de acicalamiento, tienden a evitar a los individuos que presentan algún síntoma de enfermedad, a no ser que sea un pariente directo.

Los humanos nos salimos de cualquier norma en lo que a sociabilización se refiere. Hay tantos grados de sociabilidad como personas en el mundo. A cada uno nos gusta más o menos estar rodeado de gente depende de la educación que hayamos recibido, de nuestro propio carácter e incluso del país en el que nos hayamos criado y su cultura. Lo que si podemos decir es que no somos animales solitarios, pero tampoco animales 100% gregarios. Disfrutamos muchísimo de una compañía multitudinaria, pero de vez en cuando, no queremos ver a nadie.

Lo único que se nos pide es que ahora seamos un poquito oso panda para poder seguir siendo una numerosa manada de cebras más adelante. Debemos mantener un distanciamiento físico, no un distanciamiento social. Hay que inventar nuevas formas de relacionarnos y a imaginación a los humanos…. ¡¡¡no nos gana nadie!!![/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]