Algo que preocupa mucho a aquellos que conviven con diferentes mascotas es lo que cuesta su mantenimiento. No sólo hay que tener en cuenta la comida, la higiene o el mantenimiento en el hogar. El gasto veterinario es una de las partidas más fuertes al tener animales en casa.

Con el paso del tiempo los servicios veterinarios han ido aumentando su precio. Son muchos los que lo han notado y se llevan las manos a la cabeza respecto a este tema. Hay quienes afirman que ahora tener un animal en casa cuesta mucho más que antes.

[ctt template=»4″ link=»Uwv02″ via=»no» ]Hablamos sobre el precio de los servicios veterinarios, ¿realmente son caros? vía @Exoticos24h[/ctt]

¿Cuánto hay de cierto en esto?, ¿por qué los servicios veterinarios no cuestan menos?, ¿han aumentado los precios? Hoy vamos a analizar este tema y despejar dudas sobre falsos mitos.

¿Por qué cuestan tanto los servicios veterinarios?

No vamos a entrar en el debate sobre si el servicio es caro o barato. Al final y al cabo esa es una cuestión subjetiva. Depende de lo que cada persona esté dispuesta a gastarse en algo.

Lo que sí queremos aclarar es por qué el precio actual es el que es:

  • Uno de los principales motivos por los que ahora la gente se gasta más en servicios veterinarios es la frecuencia de uso. Hace no tantos años no había demasiados conocimientos respecto a muchas de sus enfermedades, y la gente tampoco consideraba a los animales como se hace ahora. Por suerte hoy en día la sociedad está más concienciada con las necesidades de los animales, y por eso se mantiene un control más exhaustivo.
  • Por otro lado, la aparatología necesaria para algunas de las intervenciones ha evolucionado mucho. Ahora las máquinas y utensilios son mucho mejores, más precisos y eficientes. Pero por supuesto esto ha hecho que su precio se incremente.
  • Otra cosa que ha incrementado su precio son los estudios en general. Por lo que estudiar la carrera veterinaria supone más coste para los profesionales, y esto se ve reflejado una vez que comienzan a trabajar.
  • Además, también existe más especialización. Ahora hay multitud de estudios concretos que se pueden realizar. Orientados a la radiología, patologías concretas, etc. Contar con un profesional que esté especializado y se actualice con frecuencia es más costoso, aunque también más eficiente.
  • Tampoco hay que olvidar el 21% del IVA. Los servicios veterinarios no cuentan con el IVA reducido como ocurre con otros servicios sanitarios. Algo totalmente injusto, porque cuidar de los animales y de su salud hace que se evite la propagación de enfermedades entre la sociedad.
  • Y por último, hay que pensar en los aspectos obvios: el alquiler del local, los impuestos, las facturas de agua, luz y otros servicios… Todo lo que se debe pagar a la hora de tener un negocio.

Al fin y al cabo los servicios veterinarios han evolucionado mucho en los últimos años, mejorando en multitud de aspectos. Por este motivo el precio ha incrementado, pero eso no quiere decir que sea caro.

¿Hay veterinarios más baratos?

Seguramente siempre se pueden encontrar servicios veterinarios más baratos, y otros mucho más caros. Pero hay que tener en cuenta qué incluyen esos servicios.

A la hora de elegir un buen profesional hay que barajar diferentes aspectos: horario de apertura de la clínica, tipo de servicios que ofrecen, trato que recibís tanto tú como el animal, estado de la clínica, etc.

El precio no debe ser lo único que resulte decisivo a la hora de elegir un veterinario, aunque cada persona sabe cuánto puede llegar a gastarse en cada cosa. Lo importante es valorar los servicios en su justa medida y buscar la mejor solución para cada caso.

Debes confiar en un buen profesional que te ayude con el bienestar de tus mascotas, A veces esto requerirá un desembolso mayor o menor, pero se verá reflejado en la salud de tu animal, y eso es lo que importa.

Es importante planificar este tipo de gastos antes de tener una mascota. Siempre hay que pensar que no se trata sólo del animal, sino de todos los gastos que lo acompañan. Desde el cuidado diario y rutinario hasta las urgencias que puedan surgir. Cuando se decide tener una mascota lo ideal es que una parte del presupuesto familiar se reserve para este tipo de situaciones.

En cualquier caso, debéis confiar en el veterinario que elijáis. Será quien mejor sepa qué hace falta y qué no hace falta para cuidar a tu animal.

Y si tenéis alguna duda en una factura, preguntad sin problema. En nuestro caso estaremos encantados de explicaros cualquier concepto que no entendáis, y os haremos presupuesto previo si así lo solicitáis.